Parc Güell, guarida de dragones amables
Contad pasos hasta la salamandra y dadle nombre propio, como si fuera vecina. Jugad a traducir mosaicos en recetas de colores, probad miradores con respiraciones profundas y regalad a Gaudí una carta infantil, depositada simbólicamente bajo una sombra amable que suena a cuento nuevo.